Satanismo en Europa.

Antes de seguir, ved el siguiente vídeo:

En él se ve a Aarón Guzmán, pastor de profesión, hablando sobre Europa y su conexión con el satanismo. Por supuesto, la desinformación, el miedo y la estupidez supina están a la orden del día.

Empieza por comentar los grupos de rock satánico, que sacrifican animales y se beben su sangre, ahí, en el escenario. Lo cual en Europa (para quien no lo sepa, soy español) puedo garantizar que está a la orden del día. Todos los grupos que conozco hacen eso. Sin ir más lejos, el otro día en el metro había un violinista tocando una de las cuatro estaciones. Al terminar, el muy cabrón sacó un cerdo, lo colgó, lo abrió en canal y, ¡hala!, a beberse su sangre. Lo que decía el bueno de Aarón, a la orden del día. ¿De verdad queréis ser enterrados aquí? De este trozo de vídeo es importante fijarse en cómo escenifica todo el proceso. Deberían proponerle para un Óscar.

¡Ah! Y Alemania. Con su televisión, esa televisión pornográfica, en la cual se vende sexo. ¡Tres horas se tuvo que tragar un programa! ¿Y sabéis cómo acabó? ¡Teniendo que echarse Reflex en los codos! ¡En los dos! Claro con sexo interracial entre personas obesas (desde luego, a las personas obesas les tendrían que prohibir el sexo). Lo que hizo este hombre tiene un nombre: EL PECADO. Este hombre estuvo pecando durante tres horas, primero con la derecha, cuando no pudo más, con la izquierda (que como dicen en El diablo metió la mano, es como si te la hiciese otra).

Y en este país, ¡ay, este país! Aquí nos encontramos con la droga en los programas (¿no os acordáis de Cayetana Guillén Cuervo? ¿Y del mileniarismo?, ¡ya nadie habla del mileniarismo!). Y un anciano, un viejo, ¡se disfraza de mujer! (Aquí espero que no esté hablando de la gran Carmen de Mairena). Y después está la niña de Shrek, la que se toca en público. Aunque aquí he de decir algo, si tocarse el sobaco y después olerse la mano es tocarse para este señor, no quiero saber qué clase de relaciones tiene…

Para quien no lo haya pillado, en la mayoría de los casos estaba siendo irónico. Excepto en lo de no saber el tipo de relaciones de ese hombre, las cuales me imagino como un anuncio de Sanex, es decir, besando sobacos, pero sin desodorante.