Bienvenidos a un lugar donde la programación, los vídeos, las divagaciones y las subnormalidad se combinan para demostrar que el caos puede ser bello.
Serabe Reloaded
Conecto ergo sum. Non conecto ergo urgueo.
"Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo."
Aristóteles.
Niños prodigio: de mayor… pequeño.
¿O era al revés? A lo largo de la historia ha habido muchos niños prodigio… Marisol, Joselito (al cual escuche por última vez en el GDD) o Cañita Brava (mentalmente está ahí, ahí).
Pero la nueva remesa ya está aquí, y trae cosas singulares como Miguelito, el niño de el-tipo-de-música-que-no-debe-ser-nombrado. Aquí os traigo su Móntala pero el chaval, no contento con eso, parece ser que ha hecho más (lo siento, pero mis ganas de investigar cualquier cosa relacionada con el-tipo-de-música-que-no-debe-ser-nombrado son nulas). Por Dios, si tendría que estar cantando, como mucho, algo del estilo de “dame más plastilina, el nene quiere más plastilina“.
Desde Rumanía nos llega una chavalita que de pequeña (aún más, si cabe) se debió de tragar un sintetizador o algo así (como ser la hija de Darth Vader después de sus vacaciones en aquel paraje volcánico tan… tan… ¿cálido?). Os traigo la canción Ghita de Cleo, que la del Cutu es sólo apta para estómagos fuertes (si tenéis uno de esos estómagos, podéis verla aquí).
Por último, Bianca, de America’s Got Talent. Increíble.
Un comentario to “Niños prodigio: de mayor… pequeño.”
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"Era una broma, ¿vale? Si hubiéramos pensado que iba a usarse no la habríamos escrito."
Mark Andreesen, hablando de la etiqueta BLINK de HTML
Al la vista de los niños prodigio que ocupan tu entrada, sólo cabe afirmar: “¡Alégrate de ser como eres!”.